Estilo y Estilos

Una Proyección Personal


MÁSTER-PLAN DE REINVENCIÓN INTEGRAL

Enfoque Dinámico, Holístico y de Alta Ejecución…

Como sé que nadie me lee, voy a utilizar este blog para hacer seguimiento de un Máster-Plan de Reinvención Integral.

Llevo un par de meses viendo que mis entradas se han quedado paralizadas. Tenía un ímpetu natural por escribir y, de pronto, frenó en seco. Había que salir del foso. Ojo, que estoy en el foso de no escritura y no lectura. Terminaré como esos niños que entran a Harvard y no saben leer.

Pero bueno, al tema.

El Enfoque Holístico, Dinámico y de Alta Ejecución implica el desarrollo de una rutina con un macro anual de ejercicios de fuerza y cardio, que ya llevo haciendo bajo tutela durante más de 15 años; mejora del mantenimiento personal diario y dieta controlada, porque a pesar de ganar masa muscular en el camino del entreno, también he ganado grasitas en el camino a la cocina.

Tengo que quitarme de encima un peso que me comprime mentalmente. Sí, física y mentalmente.

Y ahí vamos.

He pensado en un nutricionista o un coach de nutrición, en un personal trainer, de esos que saben un poco de todo, y hasta en un coach de vida, de esos que entrenan a vivir, en puro mindfulness, y no como una señora de 67 años, que no acepta esos kilitos de más, que tiene sus rutinas de cuidado personal en estado de abandono, pérdidas menopáusicas de cabello, un armario que espera porque pueda entrar en la ropa que tiene y una mesa de comedor que sea decorada con platos acordes al entreno que llevo y no a salir del paso con alimentos que alimentan poco.

Y bueno, después de mucho pensar, he llegado a la conclusión de que, si le pido a un coach que me controle todo esto, me va a salir muy caro. Así que he decidido tomar las riendas del asunto con mis propias manos y asumir que yo soy mi propia clienta.

No es una locura. Yo soy asesora de imagen.

Está claro que para un médico es difícil diagnosticarse a sí mismo, pero aquí no vamos a operar a nadie, sino a establecer unos cuantos parámetros que seguir, en forma de sistema, para lograr un objetivo dentro de 12 semanas.

El objetivo: volver a ser un poco más yo.

No la yo de antes. La yo de ahora, pero saliendo del estado deplorable en el que me encuentro.

Le he pedido un poquito de ayuda a mi IA para que ponga ideas que complementen. Las indicaciones más frivolinas son, sobre todo, cosa suya. Yo he puesto mi granito de arena, bueno, más bien un buen saco.

El sistema

El sistema consta de tres partes, que iré desarrollando a lo largo de 11 semanas de trabajo.

La primera es el ejercicio: diseñar un macro reiterativo anual de rutinas de ejercicio a la antigua, para conseguir un poquito más de crecimiento de mi masa muscular. Me estoy basando en todos los macros que han pasado por mis manos durante los últimos 15 años y tengo que evaluar cuáles han sido los mesociclos más interesantes.

La segunda es la nutrición: adaptar las dietas de tres de mis mejores nutricionistas, escogiendo lo que mejor me han enseñado, para diseñar un plan de dos semanas repetibles que contemple los macros nutricionales y las calorías necesarias para ver si, por fin, logro que se vean esos lindos músculos que están escondidos debajo de una linda capita de, bueno, eso… grasitas.

La tercera es más ligera, si podemos decirlo así, y trata de un reajuste de imagen que comprende tanto la revisión del aspecto general que transmito como mi ropa, tratamientos que ayuden a mejorar mi piel, cabello y uñas. Y llego hasta libros que me den un poco de luz sobre estos temas.

Son tres áreas bastante diferentes, pero la idea es tratarlas como un solo sistema. Porque, al fin y al cabo, no sirve de mucho tener unos músculos estupendos debajo de la ropa si la ropa no funciona, ni una alimentación estupenda si vivo permanentemente despeinada, con las uñitas olvidadas y con el armario en guerra conmigo.

¿Por qué 12 semanas si son 11 de trabajo?

Porque he aprendido algo en todos estos años de organizar cosas: los planes que no dejan espacio para que ocurra la vida suelen terminar peleándose con ella.

Por eso el plan tiene 12 semanas de calendario, pero 11 semanas de trabajo efectivo.

La semana adicional queda como semana colchón. No tiene una colección de tareas propias esperando para agobiarme. Está ahí por si alguna semana se tuerce, alguna cita se retrasa, alguna compra no aparece, algún tratamiento se mueve o, simplemente, necesito respirar.

Hoy, lunes 24 de agosto, he entrado en la Semana 12 de este plan en cuenta regresiva.

SEMANA 12: «El Primer Escáner»

Acción de Imagen — El Lienzo Real

Lavarme la cara, recogerme el pelo y hacerme unas fotos de control con luz natural: de frente, perfil y espalda, en ropa deportiva ceñida.

(Lunes, 45 min)

La idea es tener fotografías lo más objetivas posible del punto de partida.

Acción de Rostro — Líneas de Tracción

Hacerme y analizar una foto del rostro sin maquillar. Identificar los puntos de gravedad —comisuras, surcos— y evaluar la pérdida de contraste en las cejas, dónde hay pelillos de más, manchitas o problemas de la piel.

(Martes, 30 min)

Acción de Armario — El Cajón Invisible

Vaciar el cajón de calcetines, medias y ropa interior. Desechar lo cedido o descolorido.

Separar en una «Caja de Transición» la ropa preciosa que ahora no me abrocha pero que debería recuperar al bajar de talla. El imperativo es no abrumarse, en frío.

(Miércoles, 40 min)

Acción Corporal — Toma de Tierra

Caminar descalza durante tres minutos. Sentir los puntos de apoyo y observarme de perfil en el espejo para ver si la pelvis o los hombros colapsan la silueta. Sentir qué pasa cuando camino, ¿me siento pesada? ¿He perdido la gracia al caminar?

(Jueves, 20 min)

Salón, Uñas y Cremas

Acudir al salón para una manicura. Si me agobia mucho, hacerlo yo en casa, pero no para salir del paso. La idea es ir recomponiendo mis manos. Elegir un tono porcelana o nude translúcido.

Empezar a usar una crema de manos con ácido glicólico por las noches para difuminar manchas. Anotar: comprarla.

Y luego ponerme guantes siempre para lavar los platos, tal como hacía cuando trabajaba en una oficina.

Nutrición Intelectual — Libro de la Semana

Arrancar con «El poder de la edad», de Mónica Manso.

Eso me lo recomendó la IA. Aunque la autoayuda no me va mucho, le haré caso. Dice que me permitirá sintonizar la mente con el orgullo y la potencia de la madurez femenina antes de cambiar una sola prenda.

Veremos.

Nutrición Real

Revisión de las dietas de mis nutricionistas para evaluar qué información importante debo tomar de cada una. Todos han aportado mucho.

He tenido más nutricionistas que amores. Y los he buscado desde que comencé la menopausia, porque mi cuerpito no perdona la edad.

Todo eso lo iré desarrollando en el blog, paso a paso.

(Viernes, 1 hora)

Diseño de Macro de Ejercicios de 56 semanas, reiterativo

Me estoy basando también en todos los macros que han pasado por mis manos desde hace 15 años y debo evaluar cuáles han sido los mesociclos más interesantes.

Eso también lo iré desarrollando en el blog.

(Martes, 1 hora)

Y aquí comienza el experimento.

Yo soy la clienta.

Yo soy la entrenadora.

Yo soy la nutricionista.

Yo soy la asesora de imagen.

Y, por si fuera poco, también soy la que paga y rinde cuentas. 😏

TENÍA UN PLAN… AHORA TENGO UN SISTEMA.



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